FOOD CULTURA: UNA HISTORIA
Iniciado por Montse Guillén y Antoni Miralda, FOOD CULTURA es un proyecto en desarrollo que ha centrado su atención en torno al estudio de la comida, alrededor de las múltiples implicaciones artísticas, sociales y económicas de ésta en todas las culturas.
Miralda inició Food Cultura a finales de los años sesenta, como una exploración artística y sobre el comportamiento, proponiendo performances sociales de contenido ritual y antropológico. Una serie de banquetes ceremoniales (Fete en Blanc, 1970; Four Colors Ritual, 1971, creados en París con Dorothee Selz, Jaume Xifra y Joan Rabascall; Movable Fest, 1974; Fest fur Leda, 1977; Wheat & Steak, 1981, entre otros) celebraban el simbolismo del color y de la comida, los parámetros de los espacios públicos y una invitación abierta a la participación.
Según explica César Trasobares: “A través de la colaboración con Montse Guillén, iniciada en los primeros ochenta, el concepto Food Cultura resultó potenciado y fortalecido. Sus acciones y colecciones, sus publicaciones, exposiciones, proyectos y restaurantes (El Internacional, New York, 1984; Bigfish Mayaimi, 1996, Miami) quedaron consolidados en el proyecto FoodCulturaMuseum desarrollado dentro del Food Pavillion, Hannover, Expo 2000”.
En palabras de Valentín Roma, el Museo FoodCultura fue concebido como una estructura en la que presentar el concepto FoodCultura. No se trata, por tanto, de un museo en sentido estricto, sino más bien de una colección de mecanismos y estrategias orientadas al examen, promoción y participación en culturas culinarias de todo el mundo, el cual cuestiona, de paso, los protocolos habituales de las instituciones museográficas, relativizando el acto de reunir y construir un patrimonio estático.
Para comprender las fuentes y la orientación de FOOD CULTURA, resulta útil seguir la trayectoria del trabajo de Miralda, de Guillén y de su red de colaboradores, las temáticas que se plantearon a lo largo de los años, así como los proyectos resultantes. Los cambios en nuestra relación con la producción y preparación de alimentos han afectado profundamente a nuestras vidas y a nuestro lugar en el mundo, por lo que sus implicaiones van más allá de lo meramente cultural:
¿Cómo afecta la transformación del alimento en producto a nuestra primigenia dependencia de él para subsistir? ¿Qué ocurre cuando las fuerzas globalizadoras de producción y distribución de alimentos afectan a los sistemas más tradicionales de preparación y consumo de éstos?
Tal y como plantea William Jeffett: “Al preguntar por la naturaleza de nuestra relación con los alimentos en la era contemporánea, estamos interrogando cómo los artistas interpelan al público y le ofrecen un amplio abanico de complejos objetos que nos implican en un proceso de evaluación sobre nuestra relación con sistemas económicos complejos.”
Precisamente este entramado ha sido ampliamente explorado por The Power Food Project, Artium, 2008 / Es Baluard, 2009, que presentó la alimentación y sus implicaciones culturales, económicas y políticas (el hambre, la inseguridad alimenticia, los cultivos transgénicos, los biocombustibles, etc.), cuestionando si los alimentos son una necesidad vital para la supervivencia o, por el contrario, un medio socioeconómico para la propia sociedad.
FOOD CULTURA reflexiona sobre cómo la memoria alimentaria y los modos alternativos de concebir nuestra relación con la comida, la naturaleza y el entorno pueden representar formas de resistencia y supervivencia que dejen espacio para lo distinto y lo desconocido.
Dicha investigación, interminable por definición, se abre a cualquier nuevo foco de interés que pueda aparecer. Con este “principio” fue creado FOOD CULTURA, pretendiendo que su funcionamiento se transforme en una plataforma donde el trabajo de artistas, investigadores, intelectuales y performers sea ofrecido al público, un lugar de encuentro para todos aquellos que creemos pueden aportar algo a las discusiones sobre las que nos hemos ocupado hasta ahora, con la esperanza de que su aportación nos lleve a nosotros y a la audiencia hasta la próxima frontera.
FOOD CULTURA: A HISTORY
FOOD CULTURA is an ongoing project by Montse Guillén and Antoni Miralda. During their long artistic career, their main focus has been the study of food and its myriad artistic, social, economic and political implications across all cultures.
Miralda started FOOD CULTURA in the late 1960s as an artistic exploration and behavior, proposing social performances with a ritualistic and anthropological content. A series of ceremonial banquets (Fete en Blanc, 1970, Four Colors Ritual, 1971, created in Paris with Dorothee Selz, Jaume Xifra and Joan Rabascall, Movable Fest, New York, 1974, Fest fur Leda, Documenta 6, Kassel, 1977, Wheat & Steak, Kansas City, 1981) celebrated the symbolism of color and food, the parameters of public spaces and an open-ended invitation to anyone to participate.
“The concept of FOOD CULTURA was fueled and strengthened through his collaboration with Montse Guillén, which started in the early 1980s. Their actions, collections, publications, exhibitions, projects and restaurants, (El Internacional, New York, 1984; Bigfish Mayaimi, 1996, Miami) were consolidated into the project FoodCulturaMuseum developed within the Food Pavilion, Hannover, Expo 2000” [César Trasobares ]
In the words of Valentin Roma, the FoodCultura Museum was conceived as a structure in which to present the notion of Food Cultura. It is not, strictly speaking, a museum, but rather a collection of devices and strategies that question common museum protocols to give shape to an archive geared towards examining and fostering participation in culinary cultures from around the world, rather than the act of storing and building patrimony.
To understand the sources and direction of FOOD CULTURA it is useful to follow the trajectory of the work of Miralda, Guillén and their network of collaborators, the questions they posed themselves along the years, and the projects that came into being as a result. The changes in our relation to food production and food preparation have affected deeply our lives and places in the world, and the implications are more than cultural ones:
How does the transformation of food into a product affect our original dependence from it for survival? When do the globalizing forces of food mass production and distribution affect the more traditional modes of eating and preparing food?
“By asking what is the nature of our relation with food in the contemporary era, how do artists pose questions and presents to the viewer a broad range of complex objects which engage us in a process of questioning our relation with complex economic systems” [William Jeffett]
This net of relationships has been largely explored by the Power Food project, Artium, Alava, 2008 / Es Baluard, Palma de Mallorca, 2009, presenting food and its cultural, economic and political implications: hunger, food insecurity, transgenic crops, biofuels … ultimately asking if food is a primary necessity for survival or a socioeconomic conduit for society itself?
FOOD CULTURA asks whether both food memory and the alternative modes of conceiving our relationship to food, nature and the environment can represent forms of resistance and survival thus making room for something different and unknown.
This kind of investigation is in its own intention interminable, open to any new focus of interest that may materialize. With this in mind FOOD CULTURA was created to function as a platform to present the public with the work of artists, researchers, intellectuals, performers, and all those we feel are adding to the conversation we have been busy contributing to until now, in the hope their work will take us and the public into the next frontier.
