Food Cultura hospeda una colección y, sin embargo, no es un museo; allí tienen lugar diversas experiencias culturales, aunque tampoco es una galería de arte. La explicación a estas paradojas resulta bien sencilla: no nos gusta estetizar conceptos y, menos aún, patrimonizar culturas y tradiciones.
Lo que sí nos apasiona es todo aquello connotado por los acerbos culinarios, las supersticiones y los saberes científicos; lo que sí nos interesan son las memorias históricas, las idiosincrasias particulares y los rituales gastronómicos: un puente entre estómago, cerebro y corazón, así definimos Food Cultura. Moritz ofreció una casa para nuestro proyecto, y con ello la posibilidad de envolver a más gente dentro de estas experiencias sobre el principal elemento de cohesión comunitaria: la comida.
De esta forma, Food Cultura se ha convertido en un espacio que sirve como plataforma para explorar el universo de la comida y la cultura, promoviendo talleres, exposiciones, workshops, música y cualquier tipo de iniciativa horneable.
Food Cultura is a project aimed at exploring the cultural implications of the way we eat.
Through a new examination of familiar and unfamiliar food practices, Food Cultura intends to challenge our understanding of the meaning of culture, community, society. It explores the roots and the consequences of food choices and traditions through multiple languages and experiences such as workshops, banquets, exhibitions. Central to the project is to create cultural encounters that encourage participation, in the tradition of the artistic experiences of Miralda and his group.
Food Cultura is hosted by Moritz on the first floor of its headquarters in Poble Sec.

